“PONLE TÚ MIS OJOS”

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    27 Decembro, 2010  |  Categoría: Relatos e poesía  |  Autor: mos

    Érase una vez, en un país muy lejano, un viejo carpintero llamado Eufrasio.

    Eufrasio tenía un hijo de 30 años, llamado Simón.
    Simón, a su vez, tenía un perro muy listo que siempre lo acompañaba, llamado Ponletú.

    Un día Eufrasio pidió a su hijo que le fuera a recoger un poco de madera, que dejara preparada en el monte, para construir una mesa. Simón partió con su carro y su fiel compañero Ponletú.
    Iban los dos por debajo de los pinos, cuando una mariposa preciosa de muchos colores se posó en una pequeña flor; Simón pensó lo maravilloso que sería poder acercarse a cogerla, pero se dio cuenta de que las mariposas son muy frágiles, si lo intentaba podría dañarla y se moriría.

    Ponletú, observó la actitud de su dueño y dio un tirón de correa queriendo decir “cuentas conmigo”; entonces, a petición de Simón, se dirigió hacia la flor para ayudarle a acercarse a la mariposa.

    Con lo que no contaban es con que las mariposas se asustan con facilidad y, en cuanto Ponletú se aproximó un poco, la mariposa echó a volar; Simón pensó, ya no hay nada que hacer. Sin embargo, de repente Ponletú, que era un perro muy sensible y especial, se puso a escarbar alrededor de la flor, la sacó con raíz, y se la dio a Simón para que la llevara a casa, al menos así disfrutarían de su aroma.

    Con tanto trajín, Simón se despistó de recoger la madera y ya había comenzado a anochecer, así que, no le quedaba otra que volver a casa, le contaría lo sucedido a su padre, y regresaría al bosque al día siguiente a cumplir con su encargo; quien sabe, a lo mejor volvía a encontrarse con la mariposa.

    Al llegar, con la ayuda de Eufrasio, plantó la flor en una maceta y la colocó en una repisa, dejando la ventana abierta para que le diese el aire y perfumar de esta forma la habitación.

    Luego, Simón se sentó en una silla y, cuando comenzaba a relatar lo acontecido a su padre, percibió un débil aleteo muy próximo tras de sí, entonces Eufrasio exclamó:

    - ¡Simón, acaba de entrar una mariposa por la ventana y se ha posado en la flor que tú has traído!

    A lo que Simón contestó encantado: – Yo, ya la había escuchado…

    Os preguntaréis ahora el porqué del título que, a todo esto, ha sido puesto al remate de este cuento, pero es que todavía no ha sido dicha toda la verdad sobre esta historia. Y es que Simón es un chico que vive en la oscuridad, que Ponletú es su anhelado perro guía, y que Eufrasio es un padre viudo de esos que mueven cielo y tierra para conseguir todo aquello que sus hijos necesitan.

    Y, por último, que queremos que este cuento, elaborado en grupo a partir de una lluvia de ideas previa que reflejamos a continuación, sirva también de homenaje a Gianni Rodari: escritor, maestro y pedagogo italiano entregado a la literatura infantil y juvenil, en cuya obra literaria “destacan a la par el impulso de reforma social con una atención destacada por los más pobres, y una sátira humorística pero inflexible”; simplemente porque, una vez más, esta celebridad ha servido de estímulo y punto de arranque para construir una nueva, original y maravillosa historia. Gracias.

    Palabras aleatorias.: CASA PINO SILLA MESA MARIPOSA FLOR
    Tipo de historia:
    HISTORIA REALISTA, CUENTO INFANTIL
    Personajes principales:
    UN NIÑO, UN PERRO, UN CARPINTERO

    NOMBRES: Mario Domínguez Calvar. David Fernández González. Cristina Táboas Álvarez

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