La Novela

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    7 Xaneiro, 2011  |  Categoría: Relatos e poesía  |  Autor: mos

    Laura es una joven de 18 años que vive con sus padres, ella nació sin brazos por culpa de un medicamento que tomo su madre. Su vida no ha sido fácil, ya que desde pequeña tuvo que aprender a manejarse. A ella le gusta mucho la literatura, su sueño es poder publicar una novela.

    Una tarde mientras estaba en su habitación, se quedó mirando el ordenador de su hermana, le atraía la idea de curiosear aquella máquina pero se preguntaba cómo. A pesar de todo no cesó en su intento, al principio le costó, ya que no estaba acostumbrada, pero la habilidad de sus pies era asombrosa. Empezó apoyando el dedo gordo en la tecla A, le dio con tanta presión que hizo una fila de as, poco a poco empezó a dominarlo, y a las pocas horas ya pudo escribir algunas frases. Se puso muy contenta ya que por fin era capaz de sumergirse en el mundo nuevo que le ofrecía aquel aparato, hasta entonces extraño para ella. Ahora solo le quedaba lo más importante, comenzar su primera novela.

    Pasados unos días se le ocurrió una historia interesante, qué mejor argumento que explicar su propia vida. Un día cuando estaba en plena ebullición de ideas, entró de repente su hermana en la habitación, la vio con los pies en el teclado, y se quedó atónita, pero a la vez maravillada más aun cuando en la pantalla vio que estaba escribiendo un texto. Le preguntó qué estaba haciendo y ella le contestó que era su primera novela, enseguida le ofreció su apoyo.

    Ana, que así se llama su hermana, le enseñó todo lo que en Internet le podía ofrecer: crear una cuenta de correo, otra cuenta en Facebook…, y vio que era una nueva vía para ampliar su círculo de amistades.

    Al principio Laura no le dio importancia, pero cuando fue pasando el tiempo, cada día estaba más enganchada a esa red social. Después de diez meses, terminó su novela, a su madre le saltaron las lágrimas de la emoción cuando la leyó.

    Ana le planteó si quería publicarla, lo podía hacer a través de Internet, ya que había visto una página web de aficionados a la escritura, donde pueden publicar sus obras. Dicho y hecho, se fueron a consultar esa dirección, Laura se quedo impresionada con la cantidad de libros que la gente había publicado, ella se creó una cuenta, y enseguida tuvo su obra subida al portal.

    Los días pasaban y casi nadie entraba en su perfil, se estaba desanimando ya que veía como el libro que tanto le había costado, al final quedaba en el olvido. Un día entró en Facebook y encontró un mensaje de un usuario. Que quería quedar con ella para conocerla en persona. Laura había puesto una foto recortada y solo mostraba su cara, esa persona no sabía en verdad como era físicamente, de cuello para abajo. Ella le escribió que quería primero chatear con él, para poder empezar a conocerlo poco a poco. Enseguida le contestó y quedaron esa misma tarde a las 8 en conectarse y conocerse mejor, estuvieron hasta las 5 de la madrugada conversando de todo un poco, pero Laura, no se atrevía a decirle lo de sus brazos.

    Cuando su hermana se enteró, se puso muy contenta, pero también le advirtió que en la red , no todo el mundo es buena persona, y que tuviera cuidado con ese chico. Los meses fueron pasando, cada vez más su nuevo amigo mostraba su impaciencia por conocerla.

    Laura confesó a su hermana que se estaba enamorando de ese chico tan alegre, lleno de vitalidad y optimismo., Ana le aconsejó, que debería sincerarse con él, Luis. Llena de miedos decidió concretar una cita en una cafetería. Llegó antes que él, pensó que así podía ver su cara de sorpresa al entrar además, estaba intrigada porque ni siquiera él le había mandado una foto, según decía, las cámaras le querían mal y no le hacían justicia.

    Laura miraba sin descanso hacia la puerta, y justo a la hora señalada entró un chico que iba en silla de ruedas, se miraron fijamente, él le guiñó un ojo, era Luis; tímidamente esbozaron una sonrisa, y en ese mismo instante aparcaron sus discapacidades hacia un lado.

    Días después Laura miró la pagina donde había subirlo su novela, no podía creerlo, había tenido un montón de visitas, y le habían dejado algunos comentarios que la llenaron de emoción.

    Enseguida llamó a su amor, para contárselo, él le tenía una sorpresa, le había creado un grupo en facebook sobre su novela, y la gente lo fue reenviando a todos sus contactos.

    Tanta fue la aceptación, que una gran editorial le envió un e-mail, para pedirle por favor que la próxima novela la escribiera para ellos.

    Laura consiguió su gran sueño y al amor de su vida.

    NOMBRE: Antonio Latorre Toldrá.

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